La Teoría de la Tierra Cóncava

La Tierra Invertida o la Tierra Cóncava. ¿Qué es?

Todos recordamos ese momento de la película El show de Truman en el que Jim Carrey navegaba con su velero por el mar y chocaba contra la pared del escenario en el que sin saberlo, había vivido toda su vida. Ese momento en el que toca con su mano la pintura azul de la pared representa perfectamente la idea de la Tierra Invertida.

Show de Truman tierra cóncava

La idea que todos nosotros tenemos es que la superficie que pisamos corresponde a la parte cóncava de la Tierra, es decir, a la cara exterior de la esfera. Pues bien, la teoría de la Tierra Cóncava propone justo lo contrario, y es que vivimos en la parte interna, es decir, en su lado cóncavo.

Esta teoría es un variante de la Tierra Hueca y fue enunciada por primera vez en 1870 por Cyrus Read. Este estadounidense estaba convencido de que vivíamos en el lado opuesto al que supuestamente decía la ciencia, y tras cambiar su nombre (pasó a llamarse Koresh) llegó a fundar una religión con miles de seguidores, el Koreshianismo. Por desgracia, tras su muerte en 1908 , su religión perdió adeptos y terminó sumida en el olvido. Para este hombre, aunque el espacio exterior nos pueda parecer infinito, en realidad solo es una burbuja vacía.

Años después de la desaparición de Read, o de Koresh, como lo queramos llamar, un aviador llamado Bender desarrolló sus teorías y llegó a la conclusión de que el universo en su totalidad es una masa de roca que tiene en su centro una esfera de 6.500 kilómetros de radio, donde nosotros vivimos en su cara interior.

la tierra cóncava invertida

También afirmaba que lo que consideramos atmósfera tiene un espesor de 60 kilómetros y se convierte en su tramo final en un vacío localizado en el punto central de la esfera. En este vacío se moverían el sol, la luna y las estrellas que forman el universo fantasma.

El sol en la Tierra Invertida

Una de los principales problemas de esta teoría es cómo explicar el cambio del día y de la noche en la superficie cóncava. Si existe un sol central, este tendría que enfocar de forma uniforme en todas las direcciones, lo que generaría una luminosidad continua y permanente.

Según la teoría de Bender, en el punto central de la esfera no solo se encuentra el sol, sino también lo que denomina universo fantasma. Ambos elementos pasarían uno delante del otro y permitirán esta alternancia entre la luz y la oscuridad en las diferentes zonas de nuestro planeta.

La Tierra Cóncava y la Alemania Nazi

Si la teoría de la Tierra Hueca nos resulta llamativa, la de la Tierra Cóncava puede parecernos aún más rocambolesca y difícil de creer, por eso nos resulta sorprendente que los dirigentes nazis pudieran darle tanto crédito.

El escritor americano Martin Gardner cuenta en su libro Fads and Fallacies in the Name of Science (1952) cómo llegaron a influenciar las teorías de Bender en la Alemania Nazi. No solo eran creídas por mandatarios y diferentes cargos del ejército, sino que el mismo Hitler llegó a creer en ellas.

Prueba de esto es la expedición científica que se encomendó en 1942 al doctor Heinz Fisher y a un equipo de investigadores. La misión consistía en viajar al mar Báltico, concretamente a la isla de Rugen, para intentar captar mediante reflexión infrarroja el paso de la flota inglesa al otro lado del planeta.

Si la tierra es cóncava, y somos capaces de mirar al cielo lo suficientemente lejos podríamos ver las antípodas del punto geográfico en el que nos encontramos. Esta era la idea de la que partía esta expedición, que lógicamente no salió bien. De esto se deduce claramente que para Hitler esta posibilidad de una tierra invertida no era en absoluto ninguna tontería.

Inconvenientes de esta teoría

Existen diferentes puntos que chocan contra esta teoría y nos hacen dudar de la misma. Estos son los más importantes.

Los viajes al Espacio

Desde que en 1969 los astronautas Armstrong y Aldrin pisaron la Luna, han sino innumerables las expediciones espaciales que se han realizado.

Según la teoría de la Tierra Cóncava, el espacio estaría contenido en una especia de burbuja vacía donde se alojan los astros pero que en su totalidad resulta ser de pequeño tamaño. Si obviamos teorías espacio temporales, resulta difícil de explicar que podamos realizar estos viajes si todo está ocurriendo en el interior de una pequeña esfera gaseosa.

Las erupciones volcánicas

Según esta creencia, todo lo que hay bajo nuestros pies corresponde a una infinita masa rocosa que se extiende por todo el universo.

Las erupciones de volcanes nos indican que existe magma fundido en el interior, lo que demostraría que el estado y la materia que existe en las profundidades de la superficie no es solo roca sólida, lo que nos puede hacer dudar acerca de todo esto.

Los equinocios y solsticios

El cambio en la iluminación, las franjas horarias y las temperaturas que podemos experimentar en nuestra vida cotidiana tiene una relación directa con el movimiento de traslación y el transcurso de las estaciones. Si el sol se encuentra en el centro, su movimiento estaría muy limitado y no permitiría estas variaciones de luminosidad y temperatura tan pronunciadas, no solo a lo largo del año sino en las distintas regiones de la Tierra.

La Gravedad Terrestre

En la Teoría de la Tierra Hueca ya nos encontrábamos con este enorme problema, y es que matemáticamente, la gravedad en un planeta hueco sería nula para todos los habitantes internos, ya que estaríamos sometidos a fuerzas procedentes de todos los puntos de la corteza de diferente sentido pero que se terminarían equilibrando.

El que exista un sol central, que contiene además al resto de astros, según esta teoría, ocasionaría también que estos atraerían hacia ese centro a toda la materia existente alrededor de ella, incluyendo por supuesto a los habitantes intraterrestres.

Además, si suponemos por alguna razón que esto último no ocurre, la ingravidez existente distribuiría la atmósfera por toda la esfera. No tendría ningún sentido que esta se localizara en torno al centro.

Los defensores de esta teoría siempre podrán responder que la gravedad no existe y que todo es una conspiración de científicos y gobiernos. No obstante, un argumento tan débil como ese merece pocas respuestas.

Diferencias de la Tierra Invertida con la Tierra Hueca

Se trata de teorías parecidas, pero existen diferencias destacadas que hacen que la teoría de la Tierra Cóncava sea una variante muy distinta a la Tierra Hueca.

Para empezar, la tierra invertida no habla de que exista o pueda existir vida en la parte convexa o exterior de la esfera en la que vivimos. Todo ese espacio estaría ocupado por una gran masa rocosa y nuestro planeta sería en realidad una oquedad, como una burbuja, donde habitamos.

Además según la Tierra Hueca, en el centro de la esfera terrestre existiría un sol interno, pero nada más. La tierra invertida defiende que este centro también contendría a la luna, las estrellas y lo que se denomina el “universo fantasma”, lo que hace que transcurran las noches y los días en las diferentes regiones que habitamos.

Otra de las diferencias principales entre ambas teorías radica en las posibilidades y la limitación del espacio existente. En la tierra invertida todo se reduce al mundo que vemos, ya que no hay nada más ahí fuera, solo roca. Seríamos como un escenario sin más posibilidades en el que todo empezaría y acabaría en nuestro mundo, que sería el centro del universo. La tierra hueca, aunque defiende la vida en el mundo subterráneo, no plantea dudas acerca de la extensión y existencia del universo, tal y como lo conocemos.