Los Intraterrestres

¿Qué son los Intraterrestres?

Morlocks intraterrestres
En la película “La Máquina del tiempo” (1960), los Morlocks habitaban el interior de la Tierra y se alimentaban de los humanos.

La Teoría de la Tierra Hueca siempre ha estado siempre vinculada a la existencia de seres evolucionados que habitan en ella. Todos conocemos la palabra extraterreste, ya que la vemos continuamente: en las películas, en series, en los libros, cuando vemos Cuarto Milenio… Los seres alienígenas habitantes del espacio están presentes en nuestra cultura tanto como lo están los billetes de 500 euros. Todos hemos oído hablar de ellos y aunque no los hemos visto no podemos afirmar que no existan.

No ocurre lo mismo con los intraterrestres, que serían los seres que habitan el interior de la Tierra, bajo las profundidades de nuestra corteza terrestre. Y si lo pensamos un poco resulta curioso que no les hayamos prestado atención, ya que si partimos de su existencia, se encuentran millones de veces más cerca que cualquier visitante espacial que venga de Marte.

En un estudio realizado en 2015 a ciuadadanos de EEUU, Alemania y Reino Unido, se pudo averiguar que más del 50% de su población cree que existe vida extraterrestre. Y es que se trata de una idea que no nos escandaliza y que hemos afianzado en nuestra mente como algo perfectamente probable.

Pero curiosamente no nos ocurre lo mismo si pensamos en los intraterrestres, al creer inmediatamente que se trata de ciencia ficción y que es algo mucho más fantasioso. ¿Pero realmente es algo que debamos de tomarnos a broma?

Tipos de intraterrestres

El número de avistamientos de seres alienígenas ha sido innumerable a lo largo de la historia, al igual que los tipos de visitantes que numerosos testigos han podido observar. A continuación intentamos explicar brevemente qué tipos de seres podrían vivir en el interior de la Tierra conforme a las teorías y mitos más relevantes.

Reptilianos

Han sido vistos principalmente en Estados Unidos. Están muy vinculados a comportamientos malvados y suelen presentarse como seres hostiles, que buscan invadir, raptar o alimentarse de los seres humanos o de diferentes animales. Por su comportamiento, el famoso chupacabras podría asociarse a esta categoría, aunque muchos estudiosos no lo consideran un ser extra o intraterrestre, sino un animal de origen desconocido.

reptilianos intraterrestres

Nunca te fíes de un Reptiliano, no son trigo limpio

Insectoides

Tiene el cuerpo similar al de un insecto, y comparten con ellos algunos rasgos como las extremidades alargadas y la presencia de colmillos. No tienen fama de pacíficos, por lo que si ves a alguien con esta pinta salir de una cueva te recomendamos que corras.

insectoides intraterrestres

Los Insectoides son fáciles de identificar

Anunnakis

Según la arqueología, lo Anunnakis fueron los dioses principales de los antiguos sumerios, asirios, acadios y babilonios. Estos dioses procedían del planeta Nibiru, y llegaron a la Tierra hace 450.000 años, buscando oro para poder arreglar la atmósfera de su planeta. Según la leyenda fueron los que crearon a la raza humana.

¿Volvieron a Nibiru tras su paso por aquí o decidieron permanecer en el interior de nuestro planeta para no quitarnos el ojo de encima? No lo sabemos.

anunnakis intraterrestres

Sus hijos, los humanos, hemos salido más guapos (algunos)

Humanoides

Tienen una morfología similar a la humana, aunque suelen ser de menor estatura y tienen unas proporciones distintas.

De ojos muy grandes, no tienen pelo, sus extremidades son más alargadas a las nuestras y suelen tener una tonalidad verdosa o grisácea en su piel. Quizá sea el prototipo que más hemos visto en las películas.

Los humanoides suelen ir desnudos

Nórdicos

Muy similares a los seres humanos, esta tipología se distingue de nosotros en solo algunos rasgos. Tienen la piel muy blanca, son muy rubios, con los ojos rasgados y suelen ser altos y con apariencia física muy atlética. Se dice que poseen de capacidades psíquicas.

intraterreste nórdico

Aunque tengan rasgos similares a los nórdicos, se les ve venir claramente

Gigantes

Los relatos de la Tierra Hueca mencionan en varias ocasiones la existencia de estos seres, muy similares a la apariencia humana pero extremadamente altos, de entre 2,5 y 3 metros de altura.

Puede que las diferencias de gravedad en el interior de la tierra hayan tenido algo que ver en su evolución.

Estamos en desventaja física frente a los Gigantes, mejor dialogar

Xenomórficos

Se trata de criaturas que se alejan de la imagen antropomórfica que solemos imaginar. Adoptan forma orgánicas y gaseosas difíciles de definir.

Se trataría de seres de diferente composición a nosotros y con diferentes capacidades de adaptación física y mental.

Xenomórficos intraterrestres

Pueden adquirir múltiples formas y estados

Raza Aria

Una de las teorías más famosas de la Tierra Hueca habla acerca de cómo Hitler creía que la raza Aria pura y original se localizaba en el interior del planeta.

Es popular la historia del militar alemán Karl Unger, que según cuenta la historia fue enviado para investigar las profundidades de la Tierra y localizó una civilización gobernada por la raza Aria en una isla llamada Arcoiris.

raza aria intraterrestres

La Alemania Nazi está muy vinculada a las teorías de la Tierra Hueca

Seres humanos

Otras teorías defienden que en algún punto de nuestra historia el ser humano pudo bifurcarse en dos ramas evolutivas distintas.

Si uno de esos grupos se alojó en el interior de la Tierra puede que estos seres intraterrestres apenas se distingan de nosotros.

Seres humanos intraterrestres

Que seamos terrestres e intraterrestres no es algo que podamos descartar

¿Cómo habitan en la tierra hueca?

Desconocemos el tipo de asentamientos en el que vivirían estos seres interiores. Existen multitud de historias y ninguna está clara. Pero en lo que casi todas las historias se ponen de acuerdo es en que se trataría de civilizaciones con una tecnología mucho más avanzada que la nuestra.

En ese caso podríamos encontrarnos con diferentes escenarios. Puede que se trate de ciudades ultra desarrolladas con tecnologías que apenas podemos llegar a imaginar, donde el mundo cuántico y el conocimiento espacio temporal haya alcanzado cotas difíciles de concebir para nuestro desarrollo actual.

Debido a ese gran desarrollo, es posible que estos seres hayan alcanzado un tipo de integración con el entorno que les permita una mimetización con su ecosistema natural, habiendo alcanzado un equilibrio entre su medio y los avances tecnológicos.

ciudad bajo tierra intraterrestre

O puede que se trate de espacios completamente distintos a los que podemos ver en nuestra superficie terrestre y que obedecen a reglas físicas que no conocemos. Ciudades gaseosas o submarinas son solo algunos ejemplos de las infinitas posibilidades existentes.

En cuanto a los punto de entrada al interior, según la teoría de la Tierra Hueca existen determinados accesos que permiten entrar en el mundo subterráneo. Por un lado encontraríamos las aberturas localizadas en el Polo Sur y el Polo Norte, los llamados agujeros de Symmes.

Por otro encontraríamos diferentes puertas de entrada distribuidas a lo largo del planeta, en lugares de especial relevancia o concentración energética. La cordillera de los Andes, la Selva Amazónica o el Desierto de Gobi serían algunas de estas entradas según las leyendas.

Los intraterrestres y los ovnis

La existencia de un mundo subterráneo bajo nuestros pies donde conviven los intraterrestres explicaría el porqué de muchísimos avistamientos OVNIS.

En muchas ocasiones, los ufólogos han recurrido a la idea de que las naves “extraterrestres” son capaces de recorrer esos millones de kilómetros que nos separan de las galaxias más lejanas gracias a una manipulación del espacio tiempo. Aunque está bien no descartar ninguna hipótesis, resulta mucho más coherente pensar que dichas naves proceden del interior de nuestro planeta.

Los avistamientos a baja altura y la falta de pruebas de haber visto estas naves en el espacio exterior encajarían con esta posibilidad.

¿Hostiles o amigables?

Si hay alguna pregunta que nos preocupe más que la existencia o no de estos seres es sin duda cuál es su comportamiento con nuestra especie.

De forma general, se cree que la posibilidad de que sean hostiles es más elevada que la contraria. Al fin y al cabo, solo tenemos que ponernos a nosotros como ejemplo. Si descubriésemos una nueva civilización bajo tierra nuestro primer instinto sería tratar de apropiarnos de sus recursos o de mantener un control sobre ella. Es algo acorde a la naturaleza humana y que puede que también lo sea en la naturaleza intraterrestre.

Si consideramos que son hostiles, puede que gran parte de las abducciones y desapariciones achacadas frecuentemente a los extraterrestres sean en realidad debidas a estos seres interiores.

Al fin y al cabo que sean hostiles no significa que sean escandalosos. Quizá les gusta actuar con sutileza y se aprovechan de nuestra incredulidad para realizar sus objetivos silenciosamente.

Si son hostiles, puede que su objetivo final sea la colonización terrestre, pero que debido a diferentes circunstancias todavía no les interese atacar o que seamos conscientes de su existencia.

O tal vez no estén preparados para la lucha o no les interese comprobarlo. Puede que ya nos estén gobernando a través de nuestros líderes y que ni siquiera lo sepamos.

Otra posibilidad sería que vivan absortos en sus profundidades y desconozcan nuestra existencia, aunque esto el algo que resulta complicado de creer teniendo en cuenta los numerosos avistamientos y las historias que giran en torno a ellos.

Pero tampoco hay que ponerse en lo peor. Puede que sus intenciones sean buenas o neutrales, y que sean amigables. En ese caso puede que ese sea el motivo por el que no los hemos visto. Por el conocimiento que tenemos del ser humano, sabemos que el descubrimiento de un mundo subterráneo llevaría a los gobiernos mundiales a una invasión inmediata. Una civilización avanzada podría saber esto y haber decidido pasar inadvertida, teniendo además una voluntad de paz.