¿La Tierra Hueca? ¿Pero esto qué es? ¿Tras la teoría de la Tierra Plana alguien ha querido subirse al carro con una teoría aún más disparatada? ¿O esto tiene algo de verdad? ¿Existen intraterrestres viviendo bajo nosotros y tú estás en tu casa sin saberlo?

Intentando responder a estas preguntas me puse a investigar y aquí te lo cuento todo.

Teoría de la tierra hueca

La Teoría de la Tierra Hueca

La explicación puede ser difícil de creer pero fácil de explicar: la Tierra está hueca. Ese es el argumento que defiende esta teoría que cada día cuenta con más adeptos.

Los defensores de esta creencia no piensan que la tierra sea una esfera maciza, sino que en realidad está hueca por dentro, como si fuera la cáscara de un huevo. Podría ser hueca como una pelota, con aire en su interior, pero no, el asunto es más interesante, ya que debajo de nuestros pies, bajo la corteza terrestre existiría un mundo muy similar al que aquí habitamos, pero en la cara interior de esta especie de caparazón, que sería el suelo que pisamos.

Los humanos, con nuestras ciudades, mares, calles y montañas viviríamos en la cara externa de la cáscara, ignorando completamente que existe una cara interna con otras ciudades, mares, calles y montañas, incluso con dinosaurios y animales prehistóricos ¿por qué no?

Interior de la tierra hueca

Para que ese otro mundo pueda desarrollarse, existiría en su centro un pequeño astro radiante que haría la función de nuestro Sol, de un tamaño mucho más pequeño al que conocemos, como un mini sol. Actuaría como un gran foco que proporcionaría el calor y la luz que necesita toda esa vida interior.

A este mundo se podría acceder a través de dos enormes orificios (llamados agujeros de Symmes), localizados en los polos de la tierra y que servirían como rutas navales y migratorias entre el exterior y el interior de la tierra. Según la teoría de la Tierra Hueca, la existencia de todo esto la desconocemos por una conspiración y una censura internacional perfectamente orquestada.

En esta gran mentira estarían involucrados los gobiernos mundiales, la CIA, la NASA, Google y todos las corporaciones y entidades de ámbito e importancia planetaria.

Todo esto puede parecer una idea descabellada, pero no podemos negar que la idea es alucinante y solo pensarla hace que nos estalle la cabeza, o al menos a mí.

Pero ¿esto es solo una historia de ciencia ficción que alguien con mucha imaginación se ha sacado de la manga? ¿O hay algo real o probable detrás de todo esto?

La Tierra Hueca vs la Tierra Plana

Puedes ser el mayor seguidor de Cuarto Milenio, creer en los reptilianos, ser miembro honorífico del club de amigos del misterio y defender a ultranza todas las teorías conspirativas habidas y por haber, pero lo que no puedes hacer es creer que la tierra es plana y que además es hueca. O al menos de momento. Puede que tal vez un día alguien reúna sospechas que le hagan pensar que vivimos en un disco hueco, pero de momento a nadie se le ha ocurrido esa genialidad, por lo que o crees en la tierra hueca o en la tierra plana (o en ninguna de las dos).

teoría de la tierra plana

La teoría de la tierra hueca está mucho menos evolucionada que la de la tierra plana, no solo en cuanto a número de creyentes, sino en la solidez de sus argumentos. Un solo vistazo a las dos y podemos ver que al menos en cuanto a argumentos, no está tan desarrollada.

Seguro que has visto en YouTube algunos de esos vídeos donde fervientes terraplanistas rebaten con vehemencia todas las pruebas científicas con las que se les intenta desmontar. Y resulta sorprendente, pero siempre tienen respuestas, más o menos acertadas, pero siempre la tienen, y eso es algo que todo tierrahuequista hecha de menos para sus teorías, que parecen tan huecas como su propio modelo planetario.

Los terraplanistas lo tienen más fácil porque su idea es mucho más sencilla de entender, al menos cuando te intentan plantear sus demostraciones. Mientras las pruebas de que la tierra es plana pueden resultar engañosamente creíbles, no contamos con ese efecto cuando intentamos convencer a alguien de que vivimos en una especie de globo.

Los orígenes de esta Teoría

Aunque resulte difícil de creer, las teorías que defienden que la Tierra es hueca existen desde hace muchísimos años, por lo que aunque lo hayamos podido pensar alguna vez, no se trata de un invento de Internet.

A pesar de ello, no podemos negar que en los últimos años esta teoría ha resurgido y ha alcanzado visibilidad gracias a las redes y a la repercusión de la Tierra Plana, que tan de moda ha estado en Internet.

Fue en el siglo XVII cuando aparece la primera obra donde se teoriza acerca de la Tierra Hueca. Se trataba de un libro llamado Mundus Subterraneus quo universae denique naturae divitae, escrito en 1665 por un jesuita alemán llamado Athanasisu Kicher. Puede que no te suene absolutamente nada ese nombre, pero fue la primera persona que mencionó todo este tema de una forma más o menos seria.

Mundus subterraneus, de Atanasio Kircher

Mundus Subterraneus, de Athanasius Kicher

Anteriormente a este autor, esta idea ya estaba presente en la mitología hindú, que sostenía que existían infiernos en las profundidades de la tierra, los conocidos como Patala.

También es famoso el mito de Agharta, un reino subterráneo ubicado bajo el desierto del Gobi y gobernado por el llamado Rey del Mundo. A este mundo interior se podría acceder a través de unas aberturas localizadas en los polos y por otros accesos distribuidos por la superficie de la tierra, como el desierto de Gobi, entre otros. Aunque se ha asociado con frecuencia este mito como original del pensamiento budista, muchos autores creen que nació con Helena Blavatsky, una escritora rusa que publicó a mediados del siglo XIX un libro que hablaba sobre este misterioso mundo.

Fundada supuestamente hace millones de años, Agharta es un país subterráneo cuya capital, llamada Shambhala, toma el mismo nombre que el famoso reino legendario escondido en el Himalaya que cuenta la tradición budista e hinduista. Esto explica por qué se ha creído que Agharta y la Tierra Hueca tienen sus orígenes en el budismo.

Agartha

Por otro lado, uno de los pioneros de la Tierra Hueca fue Edmund Halley, el mismo que quedó inmortalizado en el nombre del famoso cometa. Sin duda, se trata de la figura científica más relevante que ha defendido esta teoría como posible.

En el año 1662 planteó la hipótesis de que la Tierra sería una especie de cáscara de alrededor de 800 km de espesor y que en el interior tendría otras dos cáscaras y un núcleo de lava en el centro. Cada una de las capas rotaría a diferente velocidad. Este modelo le permitía corregir un error que había tenido Isaac Newton al calcular el peso de la tierra. Además ofrecía un argumento muy convincente para otro fenómeno: las auroras boreales y australes. Y es que según esta hipótesis las auroras serían producidas por el sol interno, y lo que vemos desde el exterior es el reflejo de ese sol.

Otro de los nombres importantes respecto a esta teoría es el de Richard Byrd, un almirante y aviador estadounidense que a mediados del siglo pasado realizó varias expediciones a los polos.

Los terraplanistas por cierto, lo consideran uno de los suyos al interpretar sus escritos, pero los defensores de la Tierra Hueca creen que sus experiencias y teorías encajan más con la Tierra Hueca.

La figura de Richard Byrd cobra especial relevancia cuando en 1959 Amadeo Giannini publica un libro llamado “Mundos más allá de los polos”. En este libro, Giannini cita algunas frases ambiguas del almirante Byrd sobre qué hay en los polos con las que intenta dar a entender que este aviador recogió pruebas que demostraban la existencia del mundo subterráneo.

Además, Giannini, aludiendo al supuesto diario de Richard Byrd, menciona que éste accedió con su avión a más de 2.300 millas dentro de las profundidades de la Tierra y que tuvo encuentros con seres intraterrestres y con especies que se creían desaparecidas, como mamuts y otras criaturas prehistóricas.

Años más tarde, en 1996, se encontró el famoso diario de Byrd y se pudo comprobar que nada de esto era cierto, por lo que Giannini se lo había inventado todo.

Expedición tierra hueca Richard Byrd

Richard Byrd y la embarcación que le acompañó en sus expediciones

Pero hay más historias que relatan experiencias de personas que habrían entrado en el interior de la tierra.
Uno es el noruego Olaf Jansen, quien se habría perdido navegando por el Ártico con su padre y que habría ingresado en el interior de la tierra.

Después de dos años dentro salieron por el polo sur, pero la embarcación chocó con un iceberg y su padre falleció. Olaf fue rescatado por otro barco y tras contar su historia fue encerrado en un manicomio. A los noventa años le contó su versión a un escritor, que la inmortalizó en un libro. El relato de Olaf incluía una gran vegetación, seres súper avanzados y hasta platillos volantes.

Sin embargo, la mejor de las historias que narran los seguidores de esta teoría es la que indica que los nazis sabían de la existencia de esta Tierra Hueca y que de hecho muchos de ellos fueron allí tras la Segunda Guerra Mundial.

Es conocida la leyenda según la cual muchos dirigentes nazis, incluyendo a Adolf Hitler, habrían escapado a la Patagonia tras perder la guerra. Sin embargo, esta teoría habla de que lo que realmente hicieron fue acceder por el polo sur a la Tierra Hueca, y que desde allí continuaron su civilización.

Todos estos planteamientos que giran en torno a esta teoría, se sustentan en que es muy difícil para cualquier ciudadano acceder a la Antártida o acercarse al Polo Norte.

Según la Teoría de la Tierra Hueca, esto es debido a que existe una gran conspiración a escala mundial, y los gobiernos del mundo quieren evitar que nos acerquemos a las entradas al mundo interior.

Las pruebas que demuestran que la Tierra es Hueca

O que al menos lo intentan…

Existen numerosos argumentos que tratan de demostrar que la Tierra es Hueca. Puede que no se trate de pruebas irrefutables, pero si que resultan interesantes. Estas son las principales.

Interior de la Tierra inexplorado

La profundidad máxima que se ha alcanzado jamás en una perforación ha sido en Siberia, en el llamado Pozo Superfrodundo Kola.

Se consiguió alcanzar una distancia máxima de 12,3 kilómetros, algo que supone solo el 0,1% del diámetro del planeta. Aunque existen pruebas relacionadas con las ondas sísmicas que tratan de demostrar que la tierra no es hueca, hemos de reconocer que físicamente no se ha podido llegar a verificar.

Fotografías de estrellas

En el año 2002, con ayuda del telescopio espacial Hubble se pudieron captar diferentes fotografías del proceso de explosión de la estrella V838 Monocerotis.

En ellas se puede observar como una nebulosa de gases y materia rodea a un sol central, debido a la explosión. La semejanza con el modelo de la Tierra Hueca pronto hizo saltar las alarmas de los terrahuequistas, que defienden que el origen de nuestro planeta pudo ser semejante, lo que haría que la teoría no fuera tan inverosímil.

Estrella Tierra hueca V838 Monocerotis

Fotografía de la estrella V838 Monocerotis del telescopio Hubble

De la misma forma, en el año 2014 el telescopio ALMA, situado en Chile, capturó la formación de un planeta a través de unas fotografías, donde se pueden observar diferentes capas concéntricas de materia que giran en torno a un núcleo luminoso, algo similar a las capturas de la estrella Monocerotis.

Las rutas de los satélites

Actualmente existen más de 5.000 satélites artificiales que giran alrededor de la tierra y se encargan de proporcionarnos acceso a Internet, televisión, telefonía, etc.

Pues bien, si observamos las rutas alrededor de la Tierra podemos ver fácilmente que evitan el paso por los Polos, precisamente por los lugares donde se supone que están los famosos agujeros de Symmes que dan acceso al interior de la Tierra Hueca.

¿Es casualidad? ¿Tiene algo que ver con los campos magnéticos? ¿O se trata de una prueba más de que algo noS están ocultando?

Océanos bajo la tierra

En el año 2014 la prestigiosa revista Nature publicó un artículo sobre el descubrimiento en Brasil de un pequeño diamante que contenía en su interior un mineral llamado Ringwoodita, formado a más de 600 kilómetros bajo nuestros pies.

Al analizarlo, descubrieron que contenía en torno a un 1% de agua. Puede parecernos una cantidad muy pequeña, pero no lo es en absoluto, al menos en términos geológicos.

Con estos datos, investigadores de Canadá y Estados Unidos, dirigidos por Graham Pearson, realizaron una investigación geológica asombrosa. Tras ella pudieron determinar que en el interior de nuestro planeta podrían existir cantidades de agua muy superiores a la suma de todo el agua que hay en nuestros océanos, unas tres veces superior.

¿Cómo es esto posible? ¿Acaso ese interior terrestre sólido que nos enseñaron en el colegio no es como nos contaron?

Avistamientos OVNIS

Hay muchos testimonios acerca de ovnis que salen de volcanes o directamente del mar y que luego vuelven a entrar.

¿Será que allí se encuentran unos accesos al mundo del interior de la tierra?

¿Hay un agujero en el polo norte?

En los comienzos de 1970, la ESSA (un proyecto que pertenece al departamento de Comercio de Estados Unidos), dio acceso a los medios a las imágenes del Polo Norte tomadas por el satélite ESSA-7 el 23 de noviembre de 1968.

En una de las fotografías aportadas, se podía ver un enorme agujero en el lugar correspondiente al Polo Norte. Es un agujero tan grande que no tiene mucho sentido pensar que se trata de un acceso al mundo interior. Puede que simplemente quisieran ocultar esa zona por algún motivo y se manipuló la fotografía, pero ¿por qué motivo?

agujero polo norte tierra

Las antiguas civilizaciones y la tierra hueca

Existen numerosas historias narradas por antiguas civilizaciones donde se mencionan relatos que encajan con la teoría de la Tierra Hueca.

Puede que solo se tratara de historias relacionadas más con la mitología que con la realidad, pero no podemos obviar que se trata de algo curioso. Esto son solo algunos ejemplos:

Gilgamesh, en la mitología griega, visita las profundidades de la tierra para ver a sus antepasados.

-El dios griego Orfeo baja al infierno subterráneo para rescatar a Eurídice.

-En Egipto, los faraones accedían al reino de los muertos bajo el subsuelo a través de galerías ocultas en las pirámides.

-Dentro de la tradición budista, se cree en Agharta, un reino ubicado debajo del desierto del Gobi y dominado por el Rey del Mundo.

pirámides y tierra hueca

La madre de todas las conspiraciones

Si mañana aparece en el telediario que un seguidor de la teoría de la Tierra Hueca ha conseguido colarse en ella y su vídeo del interior se vuelve tendencia mundial en YouTube nuestra sorpresa sería mayúscula. Pero no tanto por el descubrimiento en sí mismo (que también), sino por el mérito que tiene que algo así se haya conseguido ocultar perfectamente a lo largo de los siglos.

Y es que la Tierra Hueca solo es una teoría, ya que pruebas como tal no podemos afirmar que existan, por mucho que lo intenten sus seguidores.

Una de las bases de este modelo y que serviría para demostrar que es real sería la existencia de las aberturas en los polos que permiten acceder a su interior. No tenemos pruebas de que estos accesos existan, y parece realmente complicado que algo así se pueda llegar a ocultar. Es cierto que estos puntos de la Tierra no son de fácil acceso y están controlados por los gobiernos, debido a su posición estratégica y a su relevancia científica, pero que los gobiernos de todos los países conozcan este secreto y lo hayan mantenido oculto durante todos estos años resulta una hazaña sencillamente demasiado complicada.

Tendría que haber miles de funcionarios, científicos, militares y políticos involucrados en todo esto, lo que resulta muy difícil. Incluyendo por supuesto a Google Maps, SpaceX y cientos de multinacionales que sin más remedio tendrían que haber sospechado algo y saber algo de esta trama.

A la dificultad de controlar un secreto conspiranoico tan grande se uniría la pregunta del por qué de todo esto, para qué ocultar algo así. Si la humanidad tuviera acceso a un mundo subterráneo como el que se narra, las posibilidades que se abrirían ante nuestros ojos serían fantásticas.

Los avances científicos que esto conllevaría, el contacto con esos seres intraterrestres o la exploración de ese mundo desconocido hasta ahora nos permitirían un gran progreso en numerosos campos.

Puede que la existencia de una raza de seres subterráneos que gobiernan el planeta y que amenazan a nuestros dirigentes sea la explicación que responde mejor a todas estas incógnitas. Aunque claro, en este caso la respuesta que más encaja con todo resulta la más difícil de creer, por lo que cuanto más analizamos esta gran conspiración más inverosímil nos resulta.

Pruebas de que la Tierra no es Hueca, según la ciencia

¿Qué dice la ciencia sobre todo esto? ¿Hasta qué punto es esta teoría posible?

Las evidencias científicas que desmontan por completo la teoría de la tierra hueca parten de una sencilla pregunta.

¿Se podría caminar por la cara interna de la tierra?

De la misma forma que en la cara externa de nuestro planeta, la enorme masa de la Tierra nos atrae y nos pega a su superficie, podríamos suponer que en la cara interna ocurriría lo mismo, y que la gravedad nos permitiría caminar por la pared interna de esa corteza.

Muchos podrían defender esta afirmación, pero si nos ponemos a analizar las fuerzas que interactúan en una Tierra Hueca, este argumento se viene abajo. ¿Por qué?

Supongamos que no existen esas aberturas en los polos y que la tierra es una esfera perfecta, hueca pero perfecta. Pues bien, si nos colocaran a ti o a mi en el centro de esta esfera, todas las fuerzas de atracción se anularían unas a otras y nos quedaríamos flotando en el centro, como si estuviéramos en el espacio.

teoría tierra hueca gravedad

¿Y si no estamos en el centro y nos desplazamos a otro punto situado más a la izquierda (por ejemplo)?

En un primer momento podríamos pensar que debido a la cercanía con la pared del lado izquierdo su tirón sería más grande, lo que haría que nos golpearamos con ella, pero no es así. A la izquierda tendríamos una masa menor que nos genera una atracción mayor, pero a la derecha tendríamos una masa mayor que nos generaría un tirón menor.

Siguiendo la fórmula de la gravitación universal que formuló Newton, esta competición entre fuerzas formarían dos tirones de distinto sentido pero de igual valor, lo que terminaría en un empate, algo que nos haría flotar de la misma forma que si estuviéramos en el centro.

Si seguimos estrictamente las leyes matemáticas, si nos encontramos dentro de una esfera perfecta, las fuerzas gravitacionales que vas a experimentar se van a compensar unas con otras, lo que hará que te quedes dentro flotando de forma ingrávida.

tierra hueca teoría pruebas

Alguien podría intentar refutar esto diciendo: Alto amigo, no estás teniendo en cuenta que la Tierra tendría dos enormes agujeros en los polos y que no se trata de una esfera perfecta.

Y si, es cierto que la Tierra no es una esfera perfecta, pero las diferencia entre sus radios es inferior al 0,5% , por lo que prácticamente si que se podría considerar casi perfecta. De forma estricta, lo que ocurriría sería que las irregularidades existentes y las posibles desviaciones de la corteza de la tierra, producirían pequeñas micro gravedades en algunos de los puntos de esa cara interior que te pegarían al suelo.

En cuanto a las aberturas localizadas en los polos, si que es cierto que estas te permitirían pegarte al suelo un poco. Concretamente con una fuerza de entre un 10 y un 20% de la gravedad terrestre. Aunque esto da un poco igual, ya que si consideramos que tenemos un mini sol en el centro de esta esfera, la posibilidad de que podamos agarrarnos a alguna explicación científica que permita esta esta teoría la mandamos a la basura.

¿Por qué no podría haber un sol en el interior de la tierra?

Para que la gravedad terrestre siga siendo la que es (9,8 m/s2), al existir un interior hueco, la densidad de ese sol interno tendría que ser tremendamente alta, en torno al 60% de la masa total.

Esto proporcionaría al sol de una atracción gravitatoria tan intensa, que al no existir fuerzas opuestas de la misma magnitud que te peguen a la pared interna, todo ese mundo interior de montañas, ciudades y mamuts acabaría devorado y absorbido por el sol, dejando un interior completamente estéril.

tierra hueca ciencia pruebas

Y aquí alguien avispado podría decir, no amigo, te estás olvidando de que la tierra está girando como una lavadora, y este giro puede provocar una fuerza centrífuga que compense la atracción de ese sol interno y que te mantendría pegado completamente a la cara interna.

Pues bien, si realizamos el cálculo, el valor de esa fuerza centrífuga es muy débil, ya que la tierra da una vuelta solo una vez al día, lo que da un valor inferior a un 1% de la gravedad terrestre, por lo que de ninguna manera esto podría compensar a la gravedad de ese mini sol interno.

Vale vale, me has convencido, pero estás suponiendo que ese sol tiene muchísima masa, ¿y si no la tiene? Eso podría explicarlo todo

Si, podría explicarlo todo, pero eso es imposible porque los cálculos y el valor de la gravedad nos indican la masa total que existe debajo de nosotros, y por la densidad de nuestra corteza terrestre sabemos que dicha masa no se localiza en ella, sino que se encuentra mucho más abajo. Si la tierra está hueca esa masa tendría que proceder de ese sol interno, por lo que el que solo se trate de una bola gaseosa sin apenas masa es imposible e invalida ese planteamiento.

Las ondas sísmicas, o el peor enemigo de la Teoría de la Tierra Hueca

En el momento en el que se produce un terremoto en cualquier parte del mundo, todos los detectores sísmicos que existen lo detectan, independientemente del país o el territorio en el que estos se encuentren. Esto prueba que el interior de la Tierra es algo macizo, ya que las ondas sísmicas no podrían viajar tan lejos si no se pudieran propagar por algún medio físico.

Los estudios sísmicos de los geólogos, analizando el tiempo que tardan estas ondas a llegar a cada detector, el tipo de onda y otros parámetros físicos, son capaces de deducir qué capas forman el interior de la tierra, en qué estado se encuentran (sólido, líquido o gaseoso) e incluso qué densidad presentan. Es por ese motivo por el que sabemos que existe la corteza, el manto, el nucleo exterior y el interior.

A todo esto hay que añadir que existen preguntas que plantean problemas teóricos que hacen de la Tierra Hueca algo difícil de creer, por ejemplo:

¿Cómo puede existir un sol tan pequeño en comparación con el que conocemos?

¿Y cómo se ha podido formar esa corteza terrestre alrededor de una estrella?

Además, si esta teoría es cierta, teniendo en cuenta que los tirones en el interior de la corteza se cancelan unos a otros, ese sol interno no estaría sujeto por ninguna fuerza, lo que lo haría terriblemente inestable, ya que cualquier perturbación externa, como la que puede ocasionar la luna, el sol o cualquier planeta, podría hacer que el sol interior se moviera de su sitio y produjera unas fuerzas en las mareas de nuestros océanos que detectaríamos sin lugar a dudas.

A todo esto podemos sumar que no existe ninguna fotografía ni imagen captada por ningún satélite actual donde se demuestre que existen esas aberturas en los Polos.

De estas pruebas se deduce que la teoría de la Tierra Hueca es una hipótesis que solo se sostiene por la imaginación y la fantasía, pero por ninguna evidencia científica.

Obras literarias con alusión a la Tierra Hueca

A lo largo de los siglos se han escrito muchísimas obras que mencionaban de alguna forma la idea de la Tierra Hueca. Aunque principalmente hablaban de ella de una forma novelesca y en términos de ciencia ficción, resulta curioso comprobar como en algunos pasajes de la Biblia se ha llegado a mencionar, o al menos así lo interpretan algunos.

El Nuevo Testamento. La Biblia.

El Apóstol Pablo de Tarso, en su Carta a los filipenses, llego a escribir: “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra

Por otro lado, el Apóstol San Juan escribió en el Apocalipsis: “Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo”.

Es fácil pensar que no se referían a que la tierra estuviera hueca, sino que asociaban el concepto “debajo de la tierra” como el lugar donde habitaban las personas fallecidas, tal y como reza la tradición judeocristiana. A pesar de ello, muchos interpretan estas referencias como una demostración de que conocían la existencia del mundo interior planetario.

Obras de Edgar Allan Poe

Si leemos la novela “La narración de Arthur Gordon Pym” podemos conocer cómo el protagonista de la historia tiene un encuentro aterrador con extrañas criaturas que viven precisamente en el interior del planeta Tierra.

Obras de Julio Verne

Sin lugar a dudas este escritor francés es considerado como uno de los mayores visionarios de la historia, ya que en sus libros recogió numerosas hazañas e inventos que no fueron realidad hasta muchos años después.

Una de sus novelas más famosas es precisamente “Viaje al centro de la tierra”, donde narra las aventuras del profesor Lidenbrock y su sobrino Axel al adentrarse en las entrañas del planeta. En el libro se cuenta la existencia de animales prehistóricos y de grandes océanos en su interior.

Obras de Edgar Rice Burroughs

En 1914 Burroughs publicó “En el corazón de la tierra”, donde narra la historia de un mundo ubicado en el interior del planeta y gobernado por seres reptilianos que tienen a los humanos como esclavos.

Obras de Vladimir Óbruchev

También a comienzos del siglo XX, en 1914, surge un libro de este autor llamado “Plutonia”, y que tiene un especial éxito en la Unión Soviética.

En este libro se recoge una historia en la que se describe a la Tierra Hueca de forma muy similar a como se plantea hoy en día. Posee un sol interno, en su interior habitan animales y seres de la prehistoria, y además está conectado con la superficie terrestre a través de un agujero en el Ártico.

Obras de Lovecraft

La novela de Lovecraft llamada “La sombra más allá del tiempo”, publicada en 1936, cuenta la historia de una raza que vive en el interior de la tierra y que gobernó el exterior del planeta hace 150 millones de años.

A través de su gran desarrollo tecnológico son capaces de inventar vehículos atómicos, aviones y todo tipo de inventos, dominando además el mundo de las percepciones extrasensoriales y los viajes a través del tiempo.

Conclusión

Resulta inevitable comparar la teoría de la Tierra Hueca con la de la Tierra Plana. Y es que ambas transmiten la misma curiosidad y perplejidad cuando las escuchamos, ya que tratan de romper una de las bases educativas que han sido estables a lo largo de nuestra vida, esa teoría de la “tierra bola”.

Cuando investigas acerca de las motivaciones y orígenes de los defensores a ultranza del Terraplanismo, es llamativo comprobar como su organización y complejidad no responden al perfil de unos frikis con ansias de inventar, sino que se trata de agrupaciones ideológicas perfectamente organizadas que buscan reconstruir la idea original del creacionismo, con motivaciones puramente religiosas pero enmascarándolo todo con argumentos supuestamente científicos.

Algo similar a eso es lo que hay tras la teoría de la Tierra Hueca. Se trata de una idea llamativa y excéntrica a la que si seguimos la pista nos conduce a obras de ficción, sectas espirituales y organizaciones conspiranoicas y misteriosas.

La teoría de la Tierra Hueca tiene menos asideros supuestamente científicos a los que poder agarrarse, lo que la hace propensa a ser defendida por un público más místico.

Entre los muchos ejemplos de seguidores famosos, a modo de ejemplo podemos citar al ufólogo y escritor de pseudociencias Walter Siegmeinster, o a la famosa espiritista alemana Walburga von Hohenthal. Ambos fueron firmes defensores de esta teoría y reflejan perfectamente el perfil de sus creyentes.

Si miramos esta teoría desde la óptica del entretenimiento puede resultar interesante e incluso atractiva. Pero claro, una cosa es que nos llame la atención y otra que creamos en ella a pesar de su falta de evidencias científicas serias.

Puede que te lo estés preguntando si has leído todo esto, ¿cómo existe gente que cree en esto de forma tajante? La respuesta quizá derive de la necesidad humana de pertenecer a un grupo, y es que las ideas en común forjan comunidades y cohesionan a las personas, por muy locas y extravagantes que parezcan.

La idea de la Tierra Hueca permite a sus seguidores definirse como una comunidad singular, hace que se mantengan unidos e incrementa su sentido de pertenencia. Este ha sido el motivo por el que en en los años anteriores a Internet proliferaran las comunidades esotéricas y los grupos intelectuales que abrazaban ideas conspiranoicas. Pero ¿y esos inteRnautas que no perteneciendo a ningún grupo investigan por su cuenta y deciden apartar la evidencia científica confiando que existe el mundo interior? Puede que algo se nos está escapando después de todo.